Ecoactua
Actúa, es el momento
  Agroca  
La Empresa Productos
Semillas y Senderos Contáctenos
Producción Lechera
Producción Lechera
Agroca Novedades del Mundo Agropecuario
El Cerdo Criollo Venezolano

Una Alternativa

El Cerdo Criollo Venezolano

Prof. Rafael Galíndez

Antes de comenzar la discusión respecto al tema planteado, quizá es pertinente aclarar a los lectores, que el término “Criollo” hace referencia a individuos nacidos en una región o país, pero que son descendientes de progenitores provenientes de otros países o regiones. Este término es usado desde tiempos de la colonia, cuando se quería hacer una distinción entre aquellas personas nacidas en España y las nacidas en Venezuela. En este sentido, se ha señalado que los cerdos Criollos presentes en Latinoamérica son descendientes del cerdo Ibérico y que este fue traído por los españoles en tiempos de la colonia (Santana, 1999; Hurtado y González, 2000; Vadell, 2000). El caso del cerdo Criollo venezolano no escapa, apuntando la literatura que es descendiente directo del cerdo Ibérico y que ha estado presente en nuestro país desde la llegada de Cristóbal Colón (González, 2007). Tal y como señalan los investigadores, el cerdo Criollo venezolano representa un potencial inestimado; puesto que es producto de la adaptación a condiciones ecológicas, alimenticias y sanitarias cambiantes; siendo capaz de sobrevivir y producir proteína de origen animal para la población humana de las zonas que habitan estos suinos (González, 2007). Como consecuencia de la variantes medioambientales y la reacción de los cerdos a estos cambios, se conocen hoy en día tres variantes principales: los cerdos negros, rojos y manchados

Este mismo autor señala que los cerdos mencionados están dispersos en la geografía de los estados llaneros con una amplia distribución predominando en los estados Apure, Guárico y Barinas. El sistema de explotación del cerdo Criollo venezolano representa una fuente importante de ingresos a las familias rurales. Dentro de sus bondades son mencionadas la rusticidad, resistencia a enfermedades (aspecto aún no comprobado científicamente) y la producción de carne de manera aceptable, utilizando los recursos alimenticios autóctonos, así como residuos de cosecha y subproductos agrícolas (González, 2007). Dentro del ambiente donde es encontrada esta especie predomina la sabana tropical con una presencia, en términos poblacionales, cercana al 80%; mientras que también se ha reportado su presencia en el bosque húmedo tropical (20%) (Hurtado, 2004). Dentro de las localidades o ubicaciones donde se han observado cerdos Criollos se mencionan el Hato Masaguaral, población El Socorro, Guayabal y Camaguán del estado Guárico; Arismendi, Guadarrama y Hato La Tranca del estado Barinas; Biruaca, Capanaparo, Cinaruco, Arauca, Cunaviche y Soledad del estado Apure (Figura 2).

Cerdos Criollos de Guayabal, Guadarrama y Cunaviche, respectivamente
Figura 2.
Cerdos Criollos de Guayabal, Guadarrama y Cunaviche, respectivamente.

En la explotación del cerdo Criollo venezolano predomina el sistema extensivo (70%), con un componente resaltante de respeto al ambiente y el uso de recursos alimenticios locales. Este tipo de agricultura campesina aporta beneficios económicos a un bajo costo y con poco esfuerzo. Se utiliza como sistema de apareamiento la monta natural y dentro de esta, principalmente no controlada (80%), lo que representa una limitante para la correcta identificación de la paternidad y evitar la consanguinidad. No ocurre lo mismo con la maternidad, pues esta es identificable, ya que los lechones hasta el momento del destete dependen enteramente de la alimentación proporcionada por su madre en el proceso de lactancia. En cuanto a la alimentación se refiere, la dieta está compuesta principalmente por una mezcla de gramíneas, leguminosas, raíces, tubérculos y frutos (Hurtado, 2004). Dentro de estos recursos alimenticios se ha descrito el fruto de árboles y palmas como el samán, caruto, guásimo, chiga, palma moriche y maporilla; vegetación hidrofílica como la bora y platanillo, entre las gramíneas se encuentra la estrella africana, barrera y bermuda; mientras que dentro del reino animal la dieta de estos porcinos incluye larvas, lombrices, cangrejos, anguila y algunos caracoles. Por otra parte, es importante mencionar que en estos sistemas de explotación existe una alta proporción de uso de desperdicios alimenticios domésticos no hervidos y la ausencia del uso de alguna instalación de alojamiento (los animales están libres en campo), lo que pone de manifiesto la ausencia de controles sanitarios (Hurtado, 2004).

Desde el punto de vista productivo se han reportado pesos cercanos a los 50 Kg a una edad de 100 días, lo que expresa su inferioridad en el crecimiento cuando es comparado con razas genéticamente mejoradas (sistemas especializados de producción porcina). Sin embargo, si se considera que el sistema de explotación extensiva del cerdo Criollo no está en competencia con el sistema especializado de producción, sino más bien se complementan, se justifica la aplicación de sistemas de explotación extensivos de cerdos Criollos bajo las condiciones agroecológicas descritas. Asimismo, la presencia en su mayoría de ácidos grasos insaturados en la grasa subcutánea del cerdo Criollo venezolano lo convierte en un producto de muy buena calidad nutricional para el humano, puesto que los efectos indeseables y detrimentales para la salud humana de los ácidos grasos saturados, no son aplicables en el caso del cerdo Criollo venezolano.

La conclusión a que ha llegado Hurtado (2004) es que “son animales rústicos que se han mantenido en condiciones restringidas de alimentación y que se puede suponer que con un programa de selección y manejo adecuado en la alimentación racional y equilibrada, podría mejorar su velocidad de crecimiento y, de esta forma, obtener pesos óptimos al final del engorde”.

Finalmente, dentro de las bondades descritas resaltan la rusticidad, adaptación a diversas condiciones agroecológicas, producción de carne a bajo costo y calidad de sus productos, lo que hace del cerdo Criollo venezolano una alternativa viable para producir proteína para las familias campesinas y las zonas circundantes, en sistemas de explotación extensivo y zonas agroecológicas limitantes para la producción porcina en sistemas especializados con el uso de razas genéticamente mejoradas.

Referencias Bibliográficas

González, C. 2007. Porcinos. En: E. González y F. Bisbal (Eds.). Los Recursos Zoogenéticos de Venezuela. Ministro del Poder Popular para el Ambiente. Caracas. Venezuela. p. 36 – 49.

Hurtado, E. 2004. Evaluación preliminar del cerdo Criollo y los sistemas de producción en los estados Apure y Guárico de Venezuela. Tesis Dr. Cs. Agr. Facultad de Agronomía. Doctorado en Ciencias Agrícolas. Universidad Central de Venezuela. 118 p.

Hurtado, E. y González, C. 2000. El cerdo Criollo de Venezuela. V Congreso Iberoamericano de Razas Autóctonas y Criollas. I Taller Internacional de Cerdos de Origen Ibérico. La Habana, Cuba. p 256 - 260.

Santana, I. 1999. Integración del cerdo Criollo a los sistemas de explotación porcina. V Encuentro Sobre Nutrición y Producción de Animales Monogástricos. Maracay, Venezuela. (http://sian.info.ve/porcinos/). [Marzo 2007].

Vadell, A. 2000. Situación actual y perspectivas del cerdo Criollo Pampa en Uruguay. V Congreso Iberoamericano de razas autóctonas y criollas. I Taller Internacional de Cerdos de Origen Ibérico. La Habana, Cuba. p 247 - 249. Memorias.

Untitled Document
Agricultura Orgánica:


Mundo Agropecuario:

Producción Lechera:


erias
Lombricultura
Cursos
Agricultura Orgánica
©2007 - 2010 - AGROCA. Agropecuaria H. Carrillo - RIF: J-30127012-6 Desarrollado por Cuadro a Cuadro 3000 Producciones
Página de Inicio :: Webmail