La Cabra Boer
(M.V Carolina Duque) Es una raza proveniente de Suráfrica, en donde se originó haciendo selección de animales criollos y con influencia de algunas razas europeas, cabras de Angora y cabras índicas. El objetivo de esta selección era obtener un animal productor de carne que fuera muy rustico y adaptado a las variadas condiciones ambientales y que al mismo tiempo tuviera una buena tasa de nacimientos, de sobrevivencia y produjera una buena canal. Su nombre deriva de la palabra holandesa “Boer”, que significa granja.
A principios del siglo XX, comenzaron a aparecer animales similares a los de hoy en día cuando los criadores de la zona del Cabo, en Suráfrica comenzaron a seleccionarla con el fin de desarrollarla como una raza productora de carne. Hoy en día se encuentra distribuida en países como Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, México, y en menor grado Brasil y Argentina.
Externamente, las Boer son cabras con una conformación robusta y musculosa, de color blanco con la cabeza roja, orejas pendulantes y pelo corto.
Presentan una capacidad para adaptarse a varios climas y sistemas productivos, poseen una gran resistencia a las enfermedades. Sus hábitos de pastoreo incluyen una amplia variedad de plantas, principalmente especies arbustivas y son capaces de pastorear durante las horas más calurosas del día, a diferencia de lo que sucede con las cabras lecheras.
Es una raza que presenta altas tasas reproductivas (fertilidad y prolificidad) y una baja mortalidad de los cabritos. Son animales de crecimiento muy rápido. Al nacer pesan alrededor de 3 Kg. en partos dobles y 4 Kg. en partos sencillos. Bajo condiciones favorables engordan a un promedio de 200 gr diarios, lo que les permite alcanzar un peso de entre 35 y 40 Kg a los 6 meses de vida. Los animales puros y sus cruces alcanzan el peso de matanza considerablemente más rápido que otros tipos de cabras. Los machos adultos pesan entre 100 y 130 Kg y las hembras entre 90 y 100 Kg.
La carne de cabrito se digiere muy fácilmente, además de ser baja baja en grasa, lo que la convierte en una buena alternativa para el pollo o el pescado. La influencia Boer cambia el sabor de la carne, haciéndola más suave, similar a la ternera.
Debido a que en las explotaciones caprinas en Venezuela, el 70% del ingreso proviene de la venta de animales en pie, principalmente cabritos, resultaría interesante introducir al país animales capaces de mejorar los rendimientos de de carne obtenidos por los productores locales. Es necesario el establecimiento de un proyecto de mejoramiento genético de los rebaños caprinos nacionales, orientándolos hacia las distintas modalidades productivas (carne o leche), para lo cual es necesario el apoyo del gobierno nacional y de los gobiernos regionales en colaboración con las universidades y la empresa privada. Mientras eso no suceda, las cabras seguirán siendo consideradas las “vacas de los pobres” en lugar de unos animales de extraordinarias capacidades productivas.
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