El Rebaño Seco
Martín V. Hahn, profesor titular
jubilado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la U. C. V
Con el primer parto se inicia la vida productiva de la vaca lechera, la cual termina cuando se descarta o se muere. La vaca durante la vida productiva o bien está en ordeño o está seca. Lo deseable es que las vacas en ordeño representen el 80% de las vacas del rebaño y el 20% las secas. Estas cifras se obtienen al realizar los siguientes cálculos: lo deseable es un parto por año (intervalo entre partos de 365 días) y un período seco obligatorio de 60 días, por lo cual la lactancia o los días en ordeño serán de 305 días. La relación entre 305 (días en ordeño) y 365 (intervalo entre partos) es aproximadamente 80, lo cual representa el porcentaje del intervalo entre partos, que corresponde al periodo en ordeño.
Después de 305 días de un intenso trabajo para producir leche, las células en la ubre merecen un descanso, es más, durante el período seco se destruyen todas las células productoras de leche (involución) y se vuelven a formar, para iniciar una nueva lactancia. El tiempo que necesita una vaca para que todas las células glandulares de la ubre involucionen y se formen de nuevo, es de sesenta días, equivalente a dos meses. Menos de sesenta días compromete la producción de leche de la próxima lactancia, porque no tuvo el tiempo necesario para una completa formación de las nuevas células productoras de leche. Lo común en nuestras ganaderías de leche, es un periodo seco mucho mayor de sesenta días. Los Registros Oficiales de Producción de Leche (R.O.P.L.) indicaban un periodo seco en nuestros rebaños de 153 días, lo cual es dañino económicamente, porque la vaca durante ese periodo adicional no produce ingreso al productor, pero si produce gastos y es dañino para la ubre, porque con un excesivo descanso de la ubre,se involucionan los conductos lácteos más pequeños, de donde se fijan las células productoras de leche, los cuales no se formarán de nuevo para la próxima lactancia.
Secar una vaca es una importante actividad dentro del manejo del ganado lechero. Las vacas se secan por una decisión del hombre y son dos las razones por las cuales se seca una vaca. La primera razón se debe porque la vaca tiene siete meses de preñez, por lo cual le restan dos meses para el próximo parto e inicio de una nueva lactancia. Para secar la vaca al séptimo mes de gestación, es necesario conocer la fecha de concepción, fecha que hoy en día es obligatoria en los rebaños lecheros organizados. No puede ser que una vaca este preñada en un fundo y no se le conozca la fecha del servicio que produjo la preñez.
La otra razón para secar una vaca es por baja productora de leche. Hay un costo involucrado en el ordeño de una vaca bien sea a mano o con un equipo mecánico. El costo de ordeñar una vaca, es fácil de determinar, con lo cual se establece el nivel de producción diaria requerida para cubrir esos costos. Por lo general en los fundos con ordeño manual el nivel de producción diaria para cubrir los costos es de tres (3) litros, en cambio con ordeño mecánico se requieren por lo menos cinco (5) litros de leche.
Cuando se hace la evaluación de un rebaño lechero, la proporción de vacas que secó el productor por una preñez avanzada, es un buen indicador del manejo de ese rebaño. Lo deseable es que todas las vacas de un rebaño, estén en producción de leche cuando cumplan el séptimo mes de gestación. La mayoría de los fundos en nuestro país secan las vacas por baja producción, quiere decir que la vaca descansa más de sesenta días entre lactancias, con un grave daño económico y productivo para el ganadero.
Hay dos aspectos en el manejo de un rebaño lechero, que afecta la proporción de vacas que se secaron por poca producción de leche. El primer aspecto son los días vacio, que equivale al periodo de parto a concepción. Mientras menos días vacio de una vaca, tiene una mayor posibilidad de estar en ordeño en el séptimo mes de gestación. El otro aspecto es lograr una alta producción de leche en el pico de la lactancia (55 a 70 días de parida), lo cual se obtiene mediante una efectiva atención a la vaca antes y después del parto, así como una buena alimentación en los primeros dos meses en lactancia. Como la producción de leche de una vaca disminuye después del segundo mes en lactancia, mientras más elevada sea la producción en el pico de la lactancia, la duración de la lactancia será mayor, con una buena oportunidad de llegar al séptimo mes de gestación en ordeño.
Una vez que el ganadero decide secar una vaca, hay un solo tratamiento efectivo para hacerlo y es dejándola de ordeñar. Ordeños incompletos, ordeños un día sí y otro no, etc. son procedimientos que trastornan el normal proceso de involución de la ubre. La naturaleza le dispone a la vaca un secado violento, porque o bien murió la cría o se desteto y abandonó a la madre, lo que no concibe la naturaleza es que el hijo abandone a la madre por uno a dos días y después regrese para mamarle de nuevo a la madre. La leche es un excelente medio para el desarrollo bacteriano y la ubre ubicada en la parte inferior del cuerpo, la hace un órgano muy vulnerable a los procesos infecciosos, es por eso que al dejar de ordeñar una vaca, en las primeras 24 horas se desarrolla un tapón mucoso en cada uno de los orificios de los pezones, que evita la entrada de bacterias a la ubre y por consiguiente una mastítis.
Cuando la producción de leche de la vaca a secar es igual o inferior a ocho (8) litros, el proceso de secado es muy sencillo, ya que se deja de ordeñar y se le coloca después del último ordeño en cada uno de los pezones, un tratamiento de antibiótico especifico para vacas secas. Para las vacas con producciones de leche superiores a ocho (8) litros en el momento del secado, la vaca se deja por tres días con una alimentación exclusiva a base de pastos, lo cual provoca un descenso en la producción de leche a menos de ocho (8) litros y luego se procede como se describió previamente. El procedimiento descrito para secar las vacas, es la mejor opción para mantener saludable la ubre, y evitar la frecuente mastitis de las vacas recién paridas.
Eventualmente hay casos de anotaciones erradas de algunos eventos reproductivos (servicios), con una posible consecuencia de no secar la vaca con siete meses de gestación y se mantiene en el ordeño hasta el próximo parto. La recomendación se seguir ordeñándola y no secarla por cinco, siete o hasta quince días. Como no se producirá el indispensable calostro para el becerro, es necesario utilizar el calostro de otra vaca. Es importante recordar que el calostro efectivo es aquel proveniente del primer ordeño después del parto.
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